Su Historia

LA HISTORIA DE CARLITOS

La Asociación Carlitos Mis Ganas Ganan nace de la historia de un niño extraordinario: Carlitos, un pequeño de mirada valiente y una fuerza que desbordaba cualquier diagnóstico.

Carlitos era un niño alegre y lleno de vida, diagnosticado con meduloblastoma grado IV, el tumor cerebral maligno más frecuente en la infancia.

Tenía solo 4 años cuando, el 15 de abril de 2024, tras semanas de vómitos persistentes y muchas visitas médicas, una resonancia cambió su vida para siempre.



Lo que parecía un problema digestivo resultó ser un tumor en el cerebelo.

Días después, Carlitos fue intervenido en el HUCA en una cirugía compleja que logró una resección completa visible del tumor.

Contra todo pronóstico inicial, despertó fuerte, reconoció a sus padres y comenzó una recuperación que llenó de esperanza a todos.

A partir de ahí comenzó un camino durísimo: secuelas neurológicas, problemas de movilidad y visión.



Recibió radioterapia con protones en Madrid realizando un total de 31 sesiones, para las que había que darle anestesia diaria para poder realizarla.

Este tratamiento provoca grandes dolores de cabeza, vómitos, irritabilidad y pérdida del cabello.

Además de todo esto, tenía que tomar corticoides para reducir la inflamación cerebral, que a su vez aumenta la irritabilidad, además de otras medicaciones.



Posteriormente ya en Oviedo, en el mes de agosto, tuvo una hidrocefalia que después de un mes completo y 6 operaciones pudimos controlar.

En Septiembre inició su tratamiento de quimioterapia intensiva, afrontando meses de hospital, ingresos, transfusiones de sangre, pinchazos y pruebas constantes.

A pesar de todo, Carlitos siguió siendo él: disfrutón, valiente, con una sonrisa capaz de iluminar los días más oscuros.



Cuando aún estaba en tratamiento, llegó la noticia más dura: recaída con diseminación por el líquido cefalorraquídeo.

El diagnóstico fue devastador. El meduloblastoma grupo 3, el más agresivo, había avanzado.

Aun así, no nos rendimos, probamos 2 tratamientos paliativos:

El primero, el MEMMAT un tratamiento que había dado buenos resultados en ensayos clínicos y que había sido aprobado hace poco tiempo.

El MEMMAT no resultó, fue a peor, se diseminó la enfermedad por cerebro y médula.

Solo quedaba una opción, el TEMIRI, el cuál, le regaló meses de vida con calidad, tiempo para el parque, la playa, la risa y el amor.



Vivió el verano jugando con sus hermanos, disfrutando en el parque y en la piscina, e incluso saltando las olas del mar.

Hasta que la enfermedad, de repente, se hizo fuerte.

Carlitos entró en un coma debido a una bajada de sodio, ya no había posibilidades de salir de la UCI, aun así, nuestro pequeño luchador consiguió salir y volver a casa.

Pero la enfermedad volvió muy fuerte, lo dejo sin caminar, no conseguíamos mantener los niveles de sodio y poco a poco lo fue durmiendo.

Pasó en casa sus últimos días acompañado, cuidado y profundamente amado.

Carlitos falleció el 19 de septiembre a las 00:17, dejando una huella imborrable.

Por él, por todos los niños que están aquí y por los que vendrán, seguimos adelante.
Porque sus ganas… también ganan.